domingo, 1 de mayo de 2011

¿? - II

Un bar. Con pistas de una especie de bolera. Está jugando repetidamente una chica que vapulea a sus rivales. Es mi compañera de juego y, dentro del sueño, pienso que es mi novia. Pero no es Tamara. Una persona adulta, con barba, pasando la treintena, me dice que quiere hablar conmigo pero más tarde. En el bar hay un ajetreo palpable. Además es un lugar reducido, casi sin espacio para los lanzadores de bolos.

Una casa. La llamaremos "La casa del pueblo de Charly" pero sin ser la casa de Charly. Mis amigos teóricamente se fueron el martes y yo llevo allí cuatro días, aunque eso lo sabría más tarde. En la cocina tengo una bolsa grande con abundante estromocio.

Un tren. Llego tarde y sólo alcanzo a situarme en la parte exterior derecha del inicio del primer carro del tren. Al llegar tarde el vehículo inicia su trayecto conmigo fuera, despreocupado del peligro que conlleva. Sin embargo el primer viaje es una experiencia simple: La siento como si fuera un juego de Lego. Su duración es de un minuto. Al final no existía el riesgo. Al llegar pierdo el tiempo hablando con alguien que no recuerdo provocando que vuelva a dar comienzo el viaje del tren. Esta acción se repite hasta cuatro veces, llegando en la última, ante la velocidad, a darse la vuelta el sentido de las piezas provocando que todo se caiga, lo que debería causar mi muerte y un estropicio en el tren. Curiosamente yo sé que todo es un juego y nada de eso ocurre.

Volvemos al bar. Muerdo de tal manera panchitos o quizás fuera el estromocio, quese me rompe una muela. Empieza a dolerme con intensidad y no paro de bajar y subir las dos plantas en búsqueda de un cuarto de baño. En uno de ellos encuentro a Jaime, Jose y creo que a Joseca. Están visiblemente enfadados conmigo . Jose está acompañado de una chica. Jose me dice que es la novia de Jaime y que el va a buscar a la suya. A todo esto yo sangro cuantiosamente de la boca, manchando el suelo. Por fin entro a una sala donde están jugando a una partida de dados varias personas. Encuentro a una empleada del bar que coge un vaso de la partida de esta gente y me lo da, acompañado de unos pañuelos. Tras limpiarme noto como si hubiera echado la muela pero como si esta siguiera, sólo que con diferente tacto.
De pronto la sala se torna lúgubre. Quiero salir de allí, pues ha desaparecido el escenario inicial y sólo hay cuatro negros furibundos borrachos y masturbándose. Trato de salir y al hacerlo un negro se desploma, convirtiéndose en un niño. Uno de los borrachos me dice que cuidado con su hijo, que no le pise. Trato de hacerlo pero el niño es veloz, comienza a ir tras de mi, veo millones de hormigas por el suelo. De repente todo se vuelve a tranquilizar: Veo pocas hormigas y el niño vuelve a su quietud natural.
Regreso a la planta de bolera. Una persona me dice que si le toca jugar o a mi y mi compañera de juego le dice que yo soy su compañero de juego y que juego yo.
Acto seguido volvemos a la casa de Charly jose, Josele, Joseca, Ricardo, Charly y yo. Le pido si puedo quedarme otra noche, saliendo a las 10 al día siguiente de allí, prometiendo dejar todo recogido. Charly me dice que vale y comienza a ayudarme a recoger.