Nosotros dos
Nosotros dos, cartas perdidas sin nombre.
Nosotros dos, nosotros dos, unidos por confetis y cadenas.
Nosotros dos, nosotros dos…
Nosotros dos, lanzadores de cuchillos y palabras después,
así, expertos en no acertar nunca.
Girando alrededor de lo que sabemos ya,
si fuera tú no me movería.
Cuánto valor se necesita para quedarse, para volver; nosotros dos.
Cuánto valor se necesita para marcharse.
Y tendremos otras manos, otros ojos,
que nos perdonarán por habernos amado.
No pidas disculpas por cómo acabó,
hazlo porque un día te enamoraras de mí,
porque fuimos nosotros dos y ahora somos nosotros.
Nosotros dos, como huellas perdidas en la arena.
Nosotros dos, nosotros dos, mojados por las olas y la rabia.
E imaginamos miles de poesías
sin escribirlas o aprenderlas jamás.
Lo cierto es que escribimos otras mil después aunque ahora tú ni las recordarás…
Pero aquella alegría no la llegamos a amar –protegida- nosotros dos.
Demasiado seguros, algo distraídos y ella no espera.
Y tendremos otras manos, otros ojos,
que nos perdonarán por habernos amado.
Marchando en un barco que dejó en tierra dos ingenuos viajeros
que no saben compartir y que se desvanecen como nosotros dos…
Y el mar aumenta ya… nosotros dos.
Y no se puede regresar ya, soy yo el que ahora volvería
si quisieras volver atrás tú.
Si enamorarse sólo fue una imprudencia,
volveremos a encerrarnos dentro de una pequeña habitación,
solucionando mentiras.
Y después nos parecerá que esperamos algo que nos sabrás que es,
algo que teníamos ya,
nosotros dos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario